Esto es una adaptación hecha por Luna López de la
Fuente Rubio basándome en el cuento de “La princesa y los 7 bandoleros”. Esta
adaptación estará dirigida a niños del 3º ciclo de Primaria.
Todo puede ser posible
Había una vez, en unas tierras muy lejanas, una
hermosa niña de cabellos dorados que vivía sola con su padre en una gran
mansión. El padre, que se llamaba Flamingo, tenía unos grandes terrenos donde
sus criados y los hijos de estos se ocupaban de las plantaciones, y siempre que
Zahara, aquella hermosa niña de cabellos dorados, podía se reunía con los niños
a jugar un rato, pero siempre con cuidado de no mancharse su caro ropaje.
La mansión se encontraba muy alejada, en mitad del
bosque diría yo, pero aun así ella encontraba cualquier distracción anduviese
por donde anduviese, siempre dentro de
los límites establecidos eso sí, porque si no se perdía y tenían que ir a
buscarla.
Año tras año hacían nuevas mansiones cerca de la
suya y se mudaban cada vez más familias. Ahora Zahara ya podía jugar con niños más
educados y de su clase, así dejaría de
mancharse sus ropas de barro.
Con el paso de los años la niña fue creciendo y
haciéndose una bella mujer, y todos los hijos de sus vecinos andaban detrás de
ella. Pero sin en cambio, de entre todas las mansiones solo había dos niñas,
ella y otra más, se llamaba Eulalia. Eulalia nunca había querido jugar con los
demás y menos con Zahara, siempre había estado celosa de ella y del trato que recibía
de su padre, además de que uno de los chicos que le gustaba a Eulalia no le hacía
caso porque iba siempre detrás de Zahara. Un día cansadas de aguantar las ñoñerías, que así es
como ella llamaba a todo lo que Zahara hacia, decidió mandar a uno de sus
amigos de otro pueblo a que asustase a Zahara una de las veces que se metiese en el bosque a
cambio de unos cuantos frutos y un besito en la mejilla, y este acepto
encantado. Empezaron a tramar un plan y tan solo 3 días después lo pondrían en
marcha
Al llegar la tarde, Zahara siempre iba al bosque a
dar una vuelta y luego, si tenía suerte de no perderse y que no la tuviese que
ir a buscar ningún criado, volvía tan contenta con flores. Al adentrarse esa
tarde en el bosque, el joven Oliver al mando de la celosa niña Eulalia, cuando vio
que estaba recogiendo flores tranquilamente, se puso una máscara, se mancho con
barro y salió corriendo detrás de ella. Zahara
que era un poco asustadiza, salió corriendo adentrándose más aun en el bosque,
cuando pasado un rato dejo de oír ruidos, miro hacia atrás, ya no había nadie, se detuvo y suspiro aliviada.
Pasado un
rato cuando se calmo, empezó a mirar a su alrededor y nada le era conocido, esa
no era la parte del bosque que ella conocía, o por lo menos decía conocer, ya
que era tan cabezota que no reconocía que se perdía. Se levanto y empezó a
andar a ver si podía encontrar la zona del bosque que ella desde pequeña había
investigado recogiendo flores, pero se dio cuenta que era incapaz, y cada vez
era mas de noche y los arboles, setos, arbustos, y las demás cosas del bosque
empezaron a parecer mucho mas aterradoras de lo normal. Apresuradamente salió en busca de un sitio
para pasar la noche, pero entre tanto iba dando botes de los sustos que se daba
de las sombras de la oscuridad.
Al llegar a un claro que había en ese espeso bosque,
vio a lo lejos un destello pequeño de luz y se dirigió hacia él. Siguió
andando, andando y andando y se fue haciendo cada vez más claro y más grande.
Esa luz venia de la parte baja de un gran árbol que no abarcaba con los brazos.
Zahara, tras mirar y mirar todas las partes, no estaba muy segura de meterse,
pero lo decidió enseguida, cuando sonó a lo lejos un pequeño rugido y se
adentro rápidamente.
Al entrar cayó por un pequeño tobogán que daba a un
lugar un tanto extraño. Quien se iba a imaginar que debajo de un árbol podía
haber tanto espacio. Al abrir los ojos tras la caída solo vio cabezas y ojos
mirándola fijamente con cara de asombro. Eran 3 niños y 4 niñas que parecía que
vivían en aquel lugar. Cuando Zahara se recompuso del susto les explico que
alguien la había asustado y perseguido por todo el bosque y que ya no sabía
volver a su casa, las niñas sintieron compasión por ella, y enseguida la
dijeron que se quedase y la ayudaron a asearse, pero los niños no estaban tan
de acuerdo, no se fiaban, pero como Zahara iba a ayudar a las hermanas a hacer
la comida, recoger, fregar… no se quejaron.
Zahara les dijo que le tenían que ayudar a regresar a casa que ella no
sabía, pero cuando lo dijo, produjo un gran silencio entre todos los niños, se
miraron entre ellos, entonces el más pequeño y más listo, le dijo que no podían
ayudarla que corrían grave peligro si se acercaban lo mas mínimo al bosque.
Cuando fueron pasando los días Zahara empezó a
pensar que era muy extraño que alguien la persiguiese y mantuvo alguna teorías,
pero casi todas giraban en torno a Eulalia, entonces se las conto a todos los
hermanos, y estos empezaron a comprenderla mejor.
Cuando tuvo más confianza con ellos Zahara les
pregunto que qué hacían viviendo solos en esa zona del bosque y los niños les
contaron que ellos antes no vivían ahí, que antes vivían en el pueblo, pero que
un día sus padres, que no tenían mucho dinero, les abandonaron y que para que
no les separasen salieron huyendo al bosque y se escondieron donde pudieron. Le
contaron que al principio se escondieron en una pequeña casa abandonada pero
que casi los pillan, ya que las autoridades les estaban buscando, pero que tras
eso se mudaron a ese recoveco de debajo del árbol que habían encontrando
jugando.
Cuando dijeron que las autoridades les buscaban y
estas rondaban el bosque a Zahara se le abrieron los ojos como platos y pensó
que tendría una posibilidad de que la encontrasen las autoridades de la zona y
la llevasen con su padre de vuelta. Pero cuando los niños siguieron hablando
sus ilusiones se desvanecieron por completo, ya que las autoridades hacia meses
que no iban al bosque, por lo menos en esa zona.
Pasaron las semanas y Zahara se sentía muy a gusto
con ellos, sobre todo con Dailo, que era el hermano más pequeño, ya que eran de
la misma edad. Por las noches se quedaban hablando hasta tarde y se
contaban historias de cuando eran pequeños y anécdotas que les habían pasado.
Una noche mientras hablaban a Zahara se le ocurrió pedirle un favor a Dailo. Le
dijo que si el podría en mitad de la noche con una pequeña linterna ir hasta la
mansión de su padre y dejarle una nota con un trozo del bordado que llevaba en
el vestido en la ventana de su padre. Dailo al principio dudo porque corría el
peligro de que le pillasen las autoridades, pero le dijo que si, ya que por la
noche estas no salían.
A la noche siguiente Zahara le siguió explicando
exactamente que tenía que hacer y donde estaba ubicada la habitación de su
padre para que le pudiese dejar la nota en la ventana. Se la tenía que dejar en
la ventana, porque era costumbre de su padre abrirla todas las mañanas y
quedarse contemplando el horizonte.
Ya había pasando casi cuatro semanas, pero llego la
noche. Dailo ya estaba listo para realizar el plan, pero tenía que hacerlo con
cuidado porque los demás hermanos no sabían nada de lo que habían estado
tramando Zahara y el. Cogió la linterna con varias pilas de repuesto por si
acaso y se dispuso a empezar su aventura con un pequeño sobre hecho con hojas
donde dentro tenía una nota que decía:
“Papa,
estoy bien, me encuentro en el bosque, aquí te dejo mi bordado del vestido para
que sepas que soy yo. Por favor no le digas a nadie que te he escrito, y ven al
bosque al anochecer, mas pasado el rio a un pequeño claro y busca una luz en la
oscuridad, te estaré esperando.
Te quiere,
Zahara”
Al llegar a la mansión Dailo ato el pequeño sobre a
la ventana y salió huyendo ya que habían empezado a ladrar los perros. Zahara mientras tanto estaba esperando en la
casa, ya no le quedaban uñas que morderse. Se escucharon ruidos y bajo rodando
Dailo por el tobogán y Zahara se emociono, parecía que todo estaba saliendo
mejor, ya que Dailo la tranquilizo diciéndole:
“Todo
puede ser posible, Zahara.”
Al día siguiente estuvieron durante todo el día nerviosísimos,
y los hermanos de Dailo se dieron cuenta y empezaron a preguntar, ya que les
llevaban notando muy raros desde hacía 1 semana. Al final Zahara y Dailo se lo
terminaron contando y aunque al principio se asustaron un poco luego lo
comprendieron.
Cuando empezó a anochecer estuvieron esperando la
llegada del padre de Zahara y dejaron la luz encendida durante todo el rato. Ya
iba anocheciendo más y Zahara pensaba que su padre no iba a venir, pero de
repente un sonido fuera les hizo saltar a todos de sus sillas. Se levantaron y
preguntaron “¿Quién anda ahí?”, pero no obtuvieron respuesta, al minuto
empezaron a escuchar una pequeña melodía que parecía silbada y Zahara con eso
dedujo que era su padre ya que el siempre lo hacía cuando estaba pensando.
Salió corriendo de debajo del árbol con una linterna, pero no vio nada,
entonces algo le toco en el hombro, se giro y allí estaba él, su padre llorando
de alegría.
Tras unos minutos de silencio abrazándose, el padre el
conto que pensaba que la habían raptado o que había muerto, que estuvieron
buscándola durante 2 semanas a los alrededores del bosque y que ya había
perdido la esperanza, hasta la noche anterior, dijo que esa noche todo volvió a
iluminarse.
Al rato Zahara dijo que ella estaba viva gracias a 7
hermanos que vivían en el bosque y que la habían acogido en su casa, y sobre
todo gracias a uno de ellos que había arriesgado su vida y la unión con sus
hermanos porque ella se reencontrase con su padre. Les llamo y les dijo que
saliesen que su padre les quería dar las gracias, y este al ver que eran tan
pequeños se sorprendió, pensó que como podían estar viviendo ahí y solos. Zahara
le conto a su padre porque los niños estaban viviendo desde hacía un tiempo
debajo del árbol y el padre se sintió tan conmovido que decidió llevárselos a
su mansión, adaptarlos y criarlos como a sus propios hijos. Zahara se emocionó
de alegría.
Cuando llegaron a la mansión era ya de día, y al
verla llegar los criados y sus vecinos fueron corriendo a saludarla y a darle a
bienvenida. Zahara seguía recordando sus teorías sobre Eulalia, pero decidió
pasar de ella, ya que estaba tan feliz de tener hermanos y de estar de nuevo
con su padre que todo lo demás no le importaba.
Durante el resto de los años, Dailo y Zahara
vivieron un bonito romance, pero nunca dejaron de lado su escondite en aquel
recoveco del árbol que tan buenos recuerdos les traiga.
FIN
Variaciones respecto a la versión vista en clase:
-Los nombres son diferentes para no ser tan
repetitiva y porque pienso que hay nombres que a los niños no les son conocidos
y que estos a la vez les pueden hacer gracia.
-Cambie el papel de la princesa por una simple hija
de un hombre adinerado que vive en la mansión y que tiene una gran cantidad de
tierras.
- EL lugar he decidido cambiarlo, ya que en todos
los cuentos lo más típico es una montaña y en este caso es un bosque con varias
zonas y siempre es mucho más tenebroso, ya que a los niños les puede llamar más
la atención.
-La forma en la que Zahara tiene que salir de la
mansión es muy diferente ya que, creo que la que yo he escogido es mucho más
cercana a los niños, ya que al tratarse de los celos y al mandar a alguien a
hacer algo en el último ciclo de primaria pueden entenderlo y sentirse más
identificados.
-Eulalia que es la que manda al chico a que la
asuste, no la ofrece dinero, en cambio le ofrece frutos y un beso en la
mejilla. Esto me parece mucho más apropiado ya que niños/jóvenes no tienen dinero
para dar pero sí que pueden tener frutos de sus tierras, y un beso en la
mejilla siempre.
-El número de personas con el que se encuentra se
mantiene, pero en vez de ser todos chicos, son 3 hermanos y 4 hermanas, para
que entre los hermanos hubiese uno que se llevase muy bien con ella, y el hecho
de introducir a hermanas fue porque ella no tuvo mucha relación con niñas.
-La forma de encontrar a su padre es muy diferente,
yo he optado por esta opción porque me parece mucho más entretenida y capta más
la atención de los niños ya que tienen que correr peligro y aventuras y tiene
un cierto grado de intriga de si el padre se lo creerá o no.
-El tiempo que Zahara pasa lejos de su padre es
mucho menor debido a que esta está decidido a volver con él y no se quiere
rendir por nada.
-Al final de la historia no hay venganza, ya que
Zahara solo tiene diversas teorías que fue pensando mientras estuvo lejos de su
casa sobre quien le envió a esa persona para que la persiguiese por el bosque y
no puede ni quiere acusar a nadie sin saber exactamente la verdad.
-Al final de la historia he decido que los niños que
la ayudaron fuesen adoptados por el padre de Zahara ya que no les iba a dejar
viviendo en el bosque después de haber cuidado a su hija.
- Al final Zahara vive un bonito romance con Dailo,
cambiando una boda por un simple momento amoroso.
Perfecto.
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