Reflexión
1
Ese tema
lo recuerdo con mayor expectación que ningún otro, ya que por desgracia es la
primera vez que me muestran la literatura de otra manera que no sea leer y leer
hojas sin sentido y no parándose a explicarlo en ningún momento. Hemos
aprendido y hablado de toda la literatura infantil y la diferencia que existen
entre literatura y paraliteratura… recordando así que:
“La paraliteratura son aquellos textos que les falta algunos de
los criterios de los textos literarios, pero si les faltan todos estos ya no sería
tampoco paraliteratura”
Para dar
comienzo al tema también hablamos que debería saber un profesor de literatura y
que queríamos llegar a ser nosotros en esta, esto derivo en un debate que nos
hizo recordar sobre cómo nos daban la literatura en nuestro cole y si hacíamos
algo en especial. Eso me hizo acordarme de esos momentos que desde primera hora
de la mañana en la clase de lengua nos dedicábamos a crear historia
individualmente o de manera grupal, y luego, las leíamos para ponerlo en común.
Recuerdo como nos íbamos a la zona de la biblioteca de aula, donde había bancos
y una alfombra, a crearlo allí, ya que sentíamos que era nuestro espacio, donde
nos venía la inspiración pero ya no solo nos dedicábamos a escribir sino que desde
muy pequeños teníamos que ir leyendo libros y estoy hacia que nuestras mentes
se abriesen mas a escribir cuentos nuevos.
Ese es
el motivo por el que yo creo que ahora me siento afortunada de que me guste
leer y la creación de nuevas obras, pero sé que esto en otros colegios no era así,
ya que ahora poniendo en relación con todo lo visto en las practicas, puedo
decir que los métodos de introducir los libros en el aula son muy diferentes,
ya que no tienen un espacio determinado para la biblioteca de aula, sino que
ahora existe solo un pequeño y escaso lugar ubicado en un mueble que en el centro
tiene 4 estanterías, donde allí colocan los libros, estos muy antiguos y que
casi todos rondan los años 1980, haciendo así que los niños no sientan gran
motivación para leer.
Pienso
que si se recuperasen esos métodos de poner una biblioteca de aula para que así
los niños descubran por si solos que la lectura cuenta como algo mas en la
clase, ya que tiene un espacio en ella, descubrirían cosas maravillosas.
Sin en
cambio, los alumnos de ahora hacen todo de una forma diferente, mucho más
automática, ya que no reciben motivación ninguna por parte del centro y si leen
será porque lo ven en casa. La mayoría de los niños que cogen libros siempre
son los mismos y la mitad de ellos se los cogen por las ilustraciones que
contienen.
Con eso
consiguen que la lectura no les interese y que cuando leen incluso para
estudiar lo hagan memorizándolo y soltándolo todo en un papel y lo olvidan. Lo más
importante es que disfruten de los que están aprendiendo, y hacerles ver que
eso es posible, de lo que les puede aportar ya no solo un libro de teoría de
cualquier asignatura sino lo que les puede aportar un libro de lectura.
Por otro
lado, para analiza si lo habíamos comprendido nos hacían contarlo oralmente
delante de toda la clase, pudiendo así evaluarlo de una manera mucho más fácil
y los otros niños podían saber de qué iba y si les gustaría o no. Eso no se debería
perder, ya que desde pequeños hay que enseñar a los niños a no tener miedo a
hablar en público y a no ridiculizarles delante de los demás niños ya que es así
como los niños pierden la confianza en sí mismo y no volverá a ser lo mismo. Eso
podría decir que está contando desde mi propia experiencia, ya que tras muchos
años temiendo el hablar en público poco a poco he ido ganando confianza para no
temer hacerlo.
Es en
muy pocos centros donde se trabaja todo
lo dicho antes, no se interesan en que los alumnos adquieran ese interés por la
literatura sino que les dejan libre elección sin tener libros obligatorios de
lectura hasta ciclos más altos o incluso en ninguna etapa, además pocos centros
trabajan la creación literaria, y a través de mi escasa experiencia en este
centro, he podido comprobar que no tienen interés ninguno en crear cosas nueva,
en escribir, “no les gusta”, tal y como dicen ellos, pero yo a través de
preguntar y mostrándoles que pueden crear historias nuevas a través de otras,
conseguí que un niño se sintiese motivado a crear un cuento con las
ilustraciones de otro. Al principio cuando le pregunto que titulo le quería
poner al cuento, me decía el titulo de cuentos conocidos, pero poco a poco le
hice ver que él puede inventarse un titulo y que puede con ello crear una
historia completamente diferente y aunque solo fue uno, es una sensación muy
gratificante conseguir que un niño cree una historia y que me pida incluso
quedarse en la hora del recreo para seguir con ella, inspirar de esa manera a
ese niño me hizo ver que hay que abrirles los ojos a todos los demás . Pero por
desgracia, debido a la falta de tiempo, la historia no fue terminada, pero aun así espero que algún día si lo sea por otro niño
que encuentre también la inspiración.
Pero con
esa creación poco a poco y con la
realización de una actividad de creación literaria hice ver a los niños que
ellos podían meter en una historia todo lo que ellos quisieran ya que era ficción,
aunque algunos les costaba ver lo que les decía, hubo otros que pillaron el
concepto enseguida.
Pienso
que en los colegios falta esa motivación del profesorado que hagan y muestren a
los niños de una manera u otra que la lectura y la creación literaria son
divertidas e interesantes y que ellos mismos muestren interés por estas y hagan
sus propias creaciones para que los niños puedan sentirse más motivados a
hacerlo.
Por otro
lado los niños muchas veces no saben cómo expresar las cosas porque no se les
ha enseñando desde pequeños, eso nos hace pensar que la creación literaria o el
contar cuentos no debe hacerse desde tan solo primaria, sino que en infantil se
les deben contar muchos cuentos en alto y que sean los niños los que colaboren
para crear cuentos nuevos, y ya no solo cuentos como llevamos hablando todo el
rato, sino también obras de teatro o incluso poesías.
Por último
decir que mediante todo esto ya podría ser y creo que soy capad de analizar un
libro de lectura para los niños y saber si es adecuado o no para su edad para
hacer que así pueda ser mucho más adecuada su lectura y que su interés pueda
ser mucho mayor.
No hay
que dejar la motivación a un lado, sino que hay que darle rienda suelta.
Perfecto.
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