Reflexión 2
En ese tema al hablar de textos folclóricos, primero nos tendríamos
que parar a poner un ejemplo sobre estos, “Blacanieves”,
este fue la primera adaptación de un texto folclórico en un largometraje. Con
todo ya podíamos ir viendo y abriendo paso a nuestras mentes para que iniciasen
el pensamiento sobre que eran estos y poder crearnos una primera hipótesis de
lo que podían ser.
Tras la introducción que nos hizo pensar, nos adentramos a ver
que era el folclore. Con esto pudimos apreciar mucho mejor que son estos
textos, de carácter literario, que nacen, se desarrolla y se transmiten en el pueblo de una forma oral tanto vertical como horizontalmente, que son
familiares, cambian con el paso de los años, cuyos orígenes son diversos, de
autor desconocido y que buscan el entretenimiento buscando así reflejar la realidad
de la época, y que todo eso lo consiguen al estar llenos de símbolos.
Con ese breve resumen
que ya teníamos en nuestras cabezas, nos pusimos a pensar en todos estos
cuentos que nos contaron de pequeños y nos dimos cuenta que a cada uno de
nosotros nos los contaban de manera diferente, pero que todos al fin y al cabo
mantenían unos puntos clave, eso nos hacía ver que todo lo dicho antes era de
verdad, no porque lo dudásemos, sino porque eso nos hizo darnos cuenta que
nosotros también habíamos oído o contado esos tipo de textos sin ser
conscientes de ello, habíamos sido participes
de estos.
Y donde sino podríamos mejor que en el “libro de pedegrin”
encontrar estos cuentos y los estudios que se han hecho de ellos, como contarlo
y a formula de cómo empezar y terminar además de una antología de cuentos
folclóricos españoles, pero ya no solo de él sino también tenemos los cuentos
de Perrault entre otros.
Al ver que este folclore está presente en todos los cuentos
que nos han contado nuestras madres, abuelas, abuelos… podemos hacer así que
los niños vean que estos cuentos pueden cambiar y que según la época en la que
se cuente la historia puede ser diferente, ya que la historia que pase de una
abuela a su hija y esta a su hija, habrá sufrido algunas modificaciones según la
época, aunque estas sean leves. Pero esto ya no solo están escritos en prosa,
sino que también podemos encontrarlos en teatro, mediante los por ejemplo los
títeres de cachiporra o en poesía tanto para cantar como para recitar.
Por desgracia todo estos se está perdiendo, y los niños
según van pasando las generaciones tienen cada vez menos contacto con el
folclore popular como las generaciones anteriores, y eso va a hacer que un
futuro estos textos poco a poco vayan desapareciendo, pero yo como futura
profesora me propongo hacer que estos textos no se pierdan y poder así
mostrarles esa parte interesante, divertida
de otro parte más de la literatura y crearles interés por estas y que ellos se interesen y enseñen
esos cuentos a los demás.
Pero también pienso que al igual que ya hay cuentos que han
ido pasando los años y siguen estando presentes, ahora que de aquí a un futuro
pueden haber cuentos que pasen de generación en generación, aunque no tanto de pueblo
en pueblo, pero sí que en familia en familia.
Todos estos cuentos han sido estudiados desde muchos
ámbitos, pero la primera vez fue a
principios del s. XX que se hizo un estudio de cuentos folclóricos de la mano
de Vladimir Propp, este recogía los cuentos por toda Rusia que los clasifico en
4 categorías: Mitos, cuentos de hadas o maravillosos, cuentos de animales y
cuentos de formula. Pero para que todos estos cuentos llegasen al presente y pudiésemos
conocer los diferentes cuentos hubo varias personas que los pusieron por
escrito, estos fueron personales como Charles Perrault, Armand Berquin, Mme. Le
Prince de Beaumount, Cecilia Böht de Faver, Hans Christian Andersen…
Pero los que se hicieron más famosos por sus recopilaciones
fueron los Hermanos GRIMM, ya que se dedicaron a recopilar todos los cuentos de
todos los pueblos alemanes, y se publico un libro con estos. La 1ª edición se
agoto y el editor les propuso hacer una segunda edición pero ampliada, y esta
se agoto también. Pero en esta época los padres de los niños compraban estos
cuentos a sus hijos pequeños para que los leyesen ya que eran cuentos, pero
pronto no tardaron en llegar las quejas cuando vieron que estos eran violentos,
y aparecían violaciones, incesto, venganzas…. Entonces el editor pidió de nuevo
a los Hermanos GRIMM que quitasen los elementos perturbadores para los niños en
todos los cuentos, y tras mucho rogarles así lo hicieron. Esta no fue una
adaptación de los cuentos sino más bien una “mutilaciones” de estos, pero esto
nos hace darnos cuenta de que muchas veces nos hará falta hacer una adaptación
de los cuentos para poder contárselo a los niños y para que así sea adecuando
para su edad.
Por todo ello y por muchas cosas más como futura profesora deberé
esforzarme y animar así a todos aquellos que se aventuren en esta mágica
profesión a hacer ver a sus alumnos que existen los cuentos folclóricos y
además de contarles algunos, que ellos investiguen, preguntes a sus abuelas… y así
puedan continuar esta tradición de generación en generación. Pero no solo eso sino que como futura
profesora yo haga mis propias adaptaciones para los niños, pero siempre
respetando los puntos clave.
Nunca hay que dejar de crear.
Muy bien. El libro del que hablas creo que es La aventura de oír de Ana Pelegrín.
ResponderEliminarPara que esté perfecto, deberías comentar algo sobre tu experiencia en las prácticas y extenderte un poco más en lo referente a poesía y a folclore en verso para cantar, jugar, etc...