lunes, 31 de diciembre de 2012

Queda mucho por conocer...


Reflexión 1


Ese tema lo recuerdo con mayor expectación que ningún otro, ya que por desgracia es la primera vez que me muestran la literatura de otra manera que no sea leer y leer hojas sin sentido y no parándose a explicarlo en ningún momento. Hemos aprendido y hablado de toda la literatura infantil y la diferencia que existen entre literatura y paraliteratura… recordando así que:

“La paraliteratura son aquellos textos que les falta algunos de los criterios de los textos literarios, pero si les faltan todos estos ya no sería tampoco paraliteratura”


Para dar comienzo al tema también hablamos que debería saber un profesor de literatura y que queríamos llegar a ser nosotros en esta, esto derivo en un debate que nos hizo recordar sobre cómo nos daban la literatura en nuestro cole y si hacíamos algo en especial. Eso me hizo acordarme de esos momentos que desde primera hora de la mañana en la clase de lengua nos dedicábamos a crear historia individualmente o de manera grupal, y luego, las leíamos para ponerlo en común. Recuerdo como nos íbamos a la zona de la biblioteca de aula, donde había bancos y una alfombra, a crearlo allí, ya que sentíamos que era nuestro espacio, donde nos venía la inspiración pero ya no solo nos dedicábamos a escribir sino que desde muy pequeños teníamos que ir leyendo libros y estoy hacia que nuestras mentes se abriesen mas a escribir cuentos nuevos.

Ese es el motivo por el que yo creo que ahora me siento afortunada de que me guste leer y la creación de nuevas obras, pero sé que esto en otros colegios no era así, ya que ahora poniendo en relación con todo lo visto en las practicas, puedo decir que los métodos de introducir los libros en el aula son muy diferentes, ya que no tienen un espacio determinado para la biblioteca de aula, sino que ahora existe solo un pequeño y escaso lugar ubicado en un mueble que en el centro tiene 4 estanterías, donde allí colocan los libros, estos muy antiguos y que casi todos rondan los años 1980, haciendo así que los niños no sientan gran motivación para leer.
Pienso que si se recuperasen esos métodos de poner una biblioteca de aula para que así los niños descubran por si solos que la lectura cuenta como algo mas en la clase, ya que tiene un espacio en ella, descubrirían cosas maravillosas.

Sin en cambio, los alumnos de ahora hacen todo de una forma diferente, mucho más automática, ya que no reciben motivación ninguna por parte del centro y si leen será porque lo ven en casa. La mayoría de los niños que cogen libros siempre son los mismos y la mitad de ellos se los cogen por las ilustraciones que contienen.

Con eso consiguen que la lectura no les interese y que cuando leen incluso para estudiar lo hagan memorizándolo y soltándolo todo en un papel y lo olvidan. Lo más importante es que disfruten de los que están aprendiendo, y hacerles ver que eso es posible, de lo que les puede aportar ya no solo un libro de teoría de cualquier asignatura sino lo que les puede aportar un libro de lectura.

Por otro lado, para analiza si lo habíamos comprendido nos hacían contarlo oralmente delante de toda la clase, pudiendo así evaluarlo de una manera mucho más fácil y los otros niños podían saber de qué iba y si les gustaría o no. Eso no se debería perder, ya que desde pequeños hay que enseñar a los niños a no tener miedo a hablar en público y a no ridiculizarles delante de los demás niños ya que es así como los niños pierden la confianza en sí mismo y no volverá a ser lo mismo. Eso podría decir que está contando desde mi propia experiencia, ya que tras muchos años temiendo el hablar en público poco a poco he ido ganando confianza para no temer hacerlo.

Es en muy pocos centros  donde se trabaja todo lo dicho antes, no se interesan en que los alumnos adquieran ese interés por la literatura sino que les dejan libre elección sin tener libros obligatorios de lectura hasta ciclos más altos o incluso en ninguna etapa, además pocos centros trabajan la creación literaria, y a través de mi escasa experiencia en este centro, he podido comprobar que no tienen interés ninguno en crear cosas nueva, en escribir, “no les gusta”, tal y como dicen ellos, pero yo a través de preguntar y mostrándoles que pueden crear historias nuevas a través de otras, conseguí que un niño se sintiese motivado a crear un cuento con las ilustraciones de otro. Al principio cuando le pregunto que titulo le quería poner al cuento, me decía el titulo de cuentos conocidos, pero poco a poco le hice ver que él puede inventarse un titulo y que puede con ello crear una historia completamente diferente y aunque solo fue uno, es una sensación muy gratificante conseguir que un niño cree una historia y que me pida incluso quedarse en la hora del recreo para seguir con ella, inspirar de esa manera a ese niño me hizo ver que hay que abrirles los ojos a todos los demás . Pero por desgracia, debido a la falta de tiempo,  la historia no fue terminada, pero aun así  espero que algún día si lo sea por otro niño que encuentre también la inspiración.

Pero con esa creación  poco a poco y con la realización de una actividad de creación literaria hice ver a los niños que ellos podían meter en una historia todo lo que ellos quisieran ya que era ficción, aunque algunos les costaba ver lo que les decía, hubo otros que pillaron el concepto enseguida.

Pienso que en los colegios falta esa motivación del profesorado que hagan y muestren a los niños de una manera u otra que la lectura y la creación literaria son divertidas e interesantes y que ellos mismos muestren interés por estas y hagan sus propias creaciones para que los niños puedan sentirse más motivados a hacerlo.

Por otro lado los niños muchas veces no saben cómo expresar las cosas porque no se les ha enseñando desde pequeños, eso nos hace pensar que la creación literaria o el contar cuentos no debe hacerse desde tan solo primaria, sino que en infantil se les deben contar muchos cuentos en alto y que sean los niños los que colaboren para crear cuentos nuevos, y ya no solo cuentos como llevamos hablando todo el rato, sino también obras de teatro o incluso poesías.
Por último decir que mediante todo esto ya podría ser y creo que soy capad de analizar un libro de lectura para los niños y saber si es adecuado o no para su edad para hacer que así pueda ser mucho más adecuada su lectura y que su interés pueda ser mucho mayor.
No hay que dejar la motivación a un lado, sino que hay que darle rienda suelta.

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