lunes, 21 de enero de 2013

¿Los textos qué..?


Reflexión 2
En ese tema al hablar de textos folclóricos, primero nos tendríamos que parar a poner un ejemplo sobre estos, “Blacanieves”, este fue la primera adaptación de un texto folclórico en un largometraje. Con todo ya podíamos ir viendo y abriendo paso a nuestras mentes para que iniciasen el pensamiento sobre que eran estos y poder crearnos una primera hipótesis de lo que podían ser.

Tras la introducción que nos hizo pensar, nos adentramos a ver que era el folclore. Con esto pudimos apreciar mucho mejor que son estos textos, de carácter literario, que nacen, se desarrolla y se transmiten en el pueblo  de una forma oral  tanto vertical como horizontalmente, que son familiares, cambian con el paso de los años, cuyos orígenes son diversos, de autor desconocido y que buscan el entretenimiento buscando así reflejar la realidad de la época, y que todo eso lo consiguen  al estar llenos de símbolos.

Con ese breve  resumen que ya teníamos en nuestras cabezas, nos pusimos a pensar en todos estos cuentos que nos contaron de pequeños y nos dimos cuenta que a cada uno de nosotros nos los contaban de manera diferente, pero que todos al fin y al cabo mantenían unos puntos clave, eso nos hacía ver que todo lo dicho antes era de verdad, no porque lo dudásemos, sino porque eso nos hizo darnos cuenta que nosotros también habíamos oído o contado esos tipo de textos sin ser conscientes de ello,  habíamos sido participes de estos.

Y donde sino podríamos mejor que en el libro “La aventura de oír” de Ana Pedegrín encontrar estos cuentos y los estudios que se han hecho de ellos, como contarlo y a formula de cómo empezar y terminar además de una antología de cuentos folclóricos españoles, pero ya no solo de él sino también tenemos los cuentos de Perrault entre otros.

Al ver que este folclore está presente en todos los cuentos que nos han contado nuestras madres, abuelas, abuelos… podemos hacer así que los niños vean que estos cuentos pueden cambiar y que según la época en la que se cuente la historia puede ser diferente, ya que la historia que pase de una abuela a su hija y esta a su hija, habrá sufrido algunas modificaciones según la época, aunque estas sean leves. Pero esto ya no solo están escritos en prosa, sino que también podemos encontrarlos en teatro, mediante los por ejemplo los títeres de cachiporra o en poesía tanto para cantar como para recitar.

Como decíamos estos textos folclóricos al igual que los literarios se pueden encontrar tanto en poesía, de la cual hay gran cantidad ya que se fue pasando de boca en boca y ya en el siglo XVI se hizo el romancero, recopilándola para que no se perdiera y pudiéndola encontrar para cantar, recitar o para bailar, pero esta al igual que todo el folclore no estaba adaptada a los niños la gran mayoría salvo pequeñas manifestaciones, para ello el experto en textos folclóricos infantil en verso, Pedro Cerrillo se dedico a hacerlo más visible y creando así nuevos grupos que se llamarían: nana, de recitar y canciones.

Como en teatro, que eran o bien religiosos que eran manifestaciones del pueblo para el pueblo, como por ejemplo en navidad los belenes vivientes donde los papeles de los personajes se transmitían de familia en familia y estos representan mucho mas la fe del pueblo, o bien los profanos que eran representaciones de moros y cristianos por ejemplo, pero lo que nos interesa que era el espacio teatral folclórico infantil y donde tanto niños y mayores se podían divertir eran con los “Títeres de cachiporra” que lo representaba gente popular que iba de pueblo en pueblo.

Y por último la prosa que está compuesta por relatos breves, es decir, lo que conocemos como cuentos folclóricos. Pero en esta es donde hay muchas discusiones ya que depende de la perspectiva de la que se estudia vemos unas características y otras. Todos estos cuentos han sido estudiados desde muchos ámbitos, pero la primera vez  fue a principios del s. XX que se hizo un estudio de cuentos folclóricos de la mano de Vladimir Propp, este recogía los cuentos por toda Rusia que los clasifico en 4 categorías: mitos, cuentos de hadas o maravillosos, cuentos de animales y cuentos de formula. Pero para que todos estos cuentos llegasen al presente y pudiésemos conocer los diferentes cuentos hubo varias personas que los pusieron por escrito, estos fueron personales como Charles Perrault, Armand Berquin, Mme. Le Prince de Beaumount, Cecilia Böht de Faver, Hans Christian Andersen…

Pero los que se hicieron más famosos por sus recopilaciones fueron los Hermanos GRIMM, ya que se dedicaron a recopilar todos los cuentos de todos los pueblos alemanes, y se publico un libro con estos. La 1ª edición se agoto y el editor les propuso hacer una segunda edición pero ampliada, y esta se agoto también. Pero en esta época los padres de los niños compraban estos cuentos a sus hijos pequeños para que los leyesen ya que eran cuentos, pero pronto no tardaron en llegar las quejas cuando vieron que estos eran violentos, y aparecían violaciones, incesto, venganzas…. Entonces el editor pidió de nuevo a los Hermanos GRIMM que quitasen los elementos perturbadores para los niños en todos los cuentos, y tras mucho rogarles así lo hicieron. Esta no fue una adaptación de los cuentos sino más bien una “mutilaciones” de estos, pero esto nos hace darnos cuenta de que muchas veces nos hará falta hacer una adaptación de los cuentos para poder contárselo a los niños y para que así sea adecuando para su edad.
Por desgracia todo estos se está perdiendo, y los niños según van pasando las generaciones tienen cada vez menos contacto con el folclore popular como las generaciones anteriores, y eso va a hacer que un futuro estos textos poco a poco vayan desapareciendo, pero yo como futura profesora me propongo hacer que estos textos no se pierdan y poder así mostrarles esa parte interesante, divertida  de otro parte más de la literatura y crearles interés  por estas y que ellos se interesen y enseñen esos cuentos a los demás.

Pero también pienso que al igual que ya hay cuentos que han ido pasando los años y siguen estando presentes, ahora que de aquí a un futuro puede haber cuentos que pasen de generación en generación, aunque no tanto de pueblo en pueblo, pero sí que en familia en familia.


Lo que pude observar en el colegio es que estos textos folclóricos no están presentes en las aulas, y que ya nunca se hablan de ellos. Los niños solo muestran interés por lo nuevo y a lo antiguo o lo que le cuentan las personas mayores que ellos y no les dan importancia ya que es “viejo”. Tendríamos que hacerles ver a esos niños de alguna manera u otra todo lo que está presente sobre estos textos y que investigasen preguntado a sus abuelas para que así estos no se perdiesen más aun. 

Por todo ello y por muchas cosas más como futura profesora deberé esforzarme y animar así a todos aquellos que se aventuren en esta mágica profesión a hacer ver a sus alumnos que existen los cuentos folclóricos y además de contarles algunos, que ellos investiguen, preguntes a sus abuelas… y así puedan continuar esta tradición de generación en generación.  Pero no solo eso sino que como futura profesora yo haga mis propias adaptaciones para los niños, pero siempre respetando los puntos clave.


Nunca hay que dejar de crear.

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