Lo primero antes de todo es saber diferenciar un huevo entre otras cosa. Un huevo es un objeto con un cuerpo redondeado, de tamaño y dureza variables, que producen las hembras de las aves o de otras especies animales, y que contiene el germen del embrión, en este caso vamos a utilizar un huevo de gallina, ya que es más fácil de encontrar en cualquier establecimiento, pero si lo prefieren pueden utilizar otro cualquiera, ya que su posterior apertura para su alimentación es igual en todos los casos. Con todo lo dicho, ahora ya podemos proceder a abrir el huevo, pero para ello hay que tener. Para comprobarlo dirígete a la cocina y abre el frigorífico debidamente refrigerado y mira en su interior. Busca detenidamente el huevo, por si no tienes muy claro recuerda la descripción hecha antes de este. Cuando ya hayas mirado, si no has encontrado ese objeto ovalado que llamamos huevo, produce a bajar a una tienda de alimentación o al sitio más cercano a tu casa donde vendan huevos.
Cuando ya tengas los huevos en tu casa, déjalos cuidadosamente en un lugar horizontal y de forma uniforme para que no corran el peligro de caerse y pringarte toda la cocina.
Cuando ya los hayas colocado en la cocina, abre el envase, y saca un huevo cuidadosamente. Colócalo en tu mano pero sin ejercer mucha presión para que este no se fracture.
Ahora es el momento de abrir el huevo. Puedes hacerlo de varias maneras. Pero antes de todo, saca un recipiente para echarlo.
Por un lado, puedes coger el huevo cuidadosamente entre todos tus dedos, con una presión lo bastante fuerte para que no se te caiga, pero no lo suficiente para que se te rompa. Ahora ya puedes propinarle un ligero golpe contra el borde de la mesa. Con ese pequeño golpe abras hecho una pequeña fractura que corriendo sin que se te vierta con la ayuda de las dos manos procede a abrirlo. El dedo gordo de tu mano derecha se introduce ligeramente en ese lado de la fractura y el otro dedo gordo de tu mano izquierda en el lado izquierdo de la fractura, abriendo así el huevo y quedándote en cada mano un trozo de cascara.
Otra manera de hacerlo, es coger un tenedor. Podrás encontrarlo en un cajón, donde usualmente guardes los cubiertos. El tenedor es un utensilio semejante a un tridente, que sirve para pinchar. Cuando ya hayas cogido el tenedor con la mano, procedes a coger el huevo con la otra mano que te sobre. Ahora con el borde del extremo que sirve para pinchar, le das un golpe seco al huevo en el medio y así procedes a abrirlo de la misma manera que antes hemos mencionado para el golpe contra el borde de la mesa.
Y otra manera de abrir un huevo, es coger el huevo con cuidado con una mano. Agarrarlo con fuerza pero sin llevar a romperlo. En esos momentos alzas la mano a una altura superior a la tuya, y dejas caer el huevo al suelo. Y de esta manera el huevo se ha abierto.
Por ultimo tenemos una forma diferente de abrir un huevo, cuando este es un tanto especial:
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